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Lang Lang. La pasión por la música.
Este joven chino nacido en 1982 ha irrumpido en el mundo de la música de forma casi violenta.
Curiosa la manera en que Lang Lang decidió ser pianista, con tres años escuchó en un capítulo de los dibujos de Tom y Jerry la Rapsodia Húngara nº2 de Liszt y él cuenta que en ese momento cuando quiso tocar el piano, desde esa temprana edad en la que ensayaba seis horas diarias guiado por su padre, un exigente expianista que no logró tener oportunidades en la China que le tocó vivir, Lang Lang fue un niño prodigio que, por donde iba asombraba.
Lo que me gusta de este pianista es la forma que tiene de entender la música, quizás no muy ortodoxo en las formas y en ocasiones en el fondo, Lang Lang es pura pasión y su manera de llevar al piano las notas de compositores como Rachmaninov, Liszt... no deja indiferente, seguro.
Su amor por la música le ha llevado a realizar, por medio de su fundación, el sueño de muchos niños con labores didácticas muy interesantes por todo el mundo.
Su forma de entender la vida y la música queda patente en las siguientes frases:
Mi encuentro con Lang Lang surge de una versión suya del Segundo Concierto de Rachmaninov. Cuando una pieza la has escuchado decenas de veces es muy difícil que te sorprenda la ejecución, pero esta me sorprendió por la forma de abordar ciertos pasajes de forma brillante, con una sonoridad nítida a la vez logrando fraseos en ocasiones exagerados pero justificados y coherentes dentro de esta manera de llevar a cabo esta conocidísima pieza.
Os dejo con una interpretación de este Segundo Concierto para Piano y Orquesta de Rachmaninov, si lo conoces verás otra forma de llevarlo a cabo y si no lo conoces disfruta de esta delicia musical.
Curiosa la manera en que Lang Lang decidió ser pianista, con tres años escuchó en un capítulo de los dibujos de Tom y Jerry la Rapsodia Húngara nº2 de Liszt y él cuenta que en ese momento cuando quiso tocar el piano, desde esa temprana edad en la que ensayaba seis horas diarias guiado por su padre, un exigente expianista que no logró tener oportunidades en la China que le tocó vivir, Lang Lang fue un niño prodigio que, por donde iba asombraba.
Lo que me gusta de este pianista es la forma que tiene de entender la música, quizás no muy ortodoxo en las formas y en ocasiones en el fondo, Lang Lang es pura pasión y su manera de llevar al piano las notas de compositores como Rachmaninov, Liszt... no deja indiferente, seguro.
Su amor por la música le ha llevado a realizar, por medio de su fundación, el sueño de muchos niños con labores didácticas muy interesantes por todo el mundo.
Su forma de entender la vida y la música queda patente en las siguientes frases:
- "¿Mi sueño? llevar la música a todo el mundo e inspirar a la gente. hacer que entiendan la experiencia positiva que supone la música. Es un lenguaje universal y ser pianista una gran responsabilidad."
- "Creo que, en el futuro, seguiré aprendiendo y transmitiendo lo que la música me hace sentir a mi."
Mi encuentro con Lang Lang surge de una versión suya del Segundo Concierto de Rachmaninov. Cuando una pieza la has escuchado decenas de veces es muy difícil que te sorprenda la ejecución, pero esta me sorprendió por la forma de abordar ciertos pasajes de forma brillante, con una sonoridad nítida a la vez logrando fraseos en ocasiones exagerados pero justificados y coherentes dentro de esta manera de llevar a cabo esta conocidísima pieza.
Os dejo con una interpretación de este Segundo Concierto para Piano y Orquesta de Rachmaninov, si lo conoces verás otra forma de llevarlo a cabo y si no lo conoces disfruta de esta delicia musical.
Primer movimiento: Moderato
Segundo movimiento: Adagio Sostenuto
Tercer movimiento: Allegro Scherzando
Claudio Arrau. Beethoven Op.111
Hoy quiero hablar de Claudio Arrau, pianista chileno fallecido en 1991, uno de los grandes de la historia.
De Arrau destaco por encima de todo su pulcritud y transparencia al piano sobre todo con los compositores románticos: Schumann, Chopin, Schubert... con unos tempos inigualables.
También es de destacar su grabación de las 32 sonatas de Beethoven, para mi extraordinarias las tres últimas. En estas tres últimas sonatas Beethoven consiguió una sonoridad desconocida en la época y que, desde mi punto de vista, Arrau extrae perfectamente. Por encima de las tres destaco la número 32 Op.111, sonata muy distinta al resto de la obra de Beethoven, en la que Arrau logra llevarnos a unas situaciones de una inquietud irreal que a través de una fuerza atormentada nos hace esperar una reflexión que no tarda en llegar. (esto me ha quedado un poco repipi, pero es lo que hay)
Quizás no es la sonata más apropiada para acercarse a la música clásica o a la obra de Beethoven y debe ser escuchada más de una vez, pero a mi me encanta.
Os dejo con esta sonata para piano de Beethoven nº 32 Op.111 en do menor por el maestro Claudio Arrau.
De Arrau destaco por encima de todo su pulcritud y transparencia al piano sobre todo con los compositores románticos: Schumann, Chopin, Schubert... con unos tempos inigualables.
También es de destacar su grabación de las 32 sonatas de Beethoven, para mi extraordinarias las tres últimas. En estas tres últimas sonatas Beethoven consiguió una sonoridad desconocida en la época y que, desde mi punto de vista, Arrau extrae perfectamente. Por encima de las tres destaco la número 32 Op.111, sonata muy distinta al resto de la obra de Beethoven, en la que Arrau logra llevarnos a unas situaciones de una inquietud irreal que a través de una fuerza atormentada nos hace esperar una reflexión que no tarda en llegar. (esto me ha quedado un poco repipi, pero es lo que hay)
Quizás no es la sonata más apropiada para acercarse a la música clásica o a la obra de Beethoven y debe ser escuchada más de una vez, pero a mi me encanta.
Os dejo con esta sonata para piano de Beethoven nº 32 Op.111 en do menor por el maestro Claudio Arrau.
Glenn Gould y las Goldberg
Aquí voy a hacer un esbozo del que,
desde mi opinión, es un genio de la interpretación pianística, en
particular de Johann Sebastian Bach. Estoy hablando del genio
canadiense: Glenn Gould.
![]() |
| Glenn Gould |
Quizás su obra más conocida sea la
interpretación que en 1981 hizo de las variaciones Goldberg, esta
interpretación la has escuchado seguro ya que es lo que Hannibal
Lecter escuchaba en el Silencio de los Corderos.
Glenn Gould fue un intérprete
extravagante en su vida y en su forma de llevar las partituras al
piano. Siempre con abrigo, bufanda y guantes incluso en verano por
temor a las enfermedades, tocaba con su inseparable silla
desvencijada y exageradamente baja con respecto al teclado, que le
obligaba a adquirir una postura antinatural pero que le metía dentro
de lo que estaba tocando, de tal forma se abstraía de todo que en
sus grabaciones se le escucha tararear continuamente, cosa esta que
no todo el mundo aguanta. En este vídeo se ve claramente su peculiar estilo.
Fue el 10 de abril de 1964 cuando
cuando decidió ofrecer su último concierto para dedicarse de pleno
a grabar, transcribir y componer. Una decisión que tomó en el
apogeo de su carrera pero que gracias a esta hoy podemos disfrutar de
un catálogo muy amplio de grabaciones editadas por el sello Sony
Music.
Volviendo a las Variaciones Goldberg, esta obra se compone de un aria y 32 variaciones sobre la misma, Glenn Gould hizo dos grabaciones en su vida de esta obra, una en 1955 y la otra en 1981. En estas dos grabaciones se ve la evolución de Gould y cómo interpreta esta obra de Bach con 23 años y con 49 años. La primera es una interpretación juvenil, alegre, vivaracha; la segunda es mucho más pausada, reflexiva e intimista donde Gould saca su forma de ver la música después de una vida profundizando en Bach y a un año de su muerte. La versión del 55 es genial, la del 81 es simplemente perfecta (aunque se le oiga tararear). Escuchemos el aria y las primeras variaciones en esta segunda versión.
En fin, que esta pequeña reseña sirva para dar a conocer a este genio a quienes lo no lo conocieran y para todos os aconsejo que dediquéis una hora de vuestro tiempo a escuchar con calma las Goldberg del 81. Seréis más felices.
Gracias Glenn por haber existido y por haber decidido grabar tanto.


